Antonia Novello
Antonia Novello se convirtió en la Cirujana General de los Estados Unidos en 1989. Original de Fajardo, Puerto Rico, la Dra. Novello fue la primera mujer, la primera puertorriqueña y la primera hispana en ocupar la posición que se designa como el “médico de cabecera simbólico de todos los norteamericanos.”  La Dra. Novello estaba muy consciente de la importancia de su nueva posición. "El ser la primera mujer y minoría desempeñándome como Cirujana General", comentó en 1990 , "me permite llegar a muchos con mi mensaje de que todos deben asumir control sobre su bienestar, ya sean mujeres, niños o minorías".

Antonia Novello se ha dedicado a responder a las necesidades médicas de los débiles e indefensos durante toda su carrera profesional. Su inspiración radica en sus experiencias de niña. Nació el 23 de agosto de 1944 con el nombre Antonia Coello. Cuando tenía 8 años, su padre murió, dejando a su madre, una maestra de escuela, con la responsabilidad de mantener a la familia. De niña Antonia sufrió de una condición crónica del cólon que la mantenía hospitalizada durante meses a la vez. Se sometió a una cirugía cuando tenía 18 años para corregir su condición, pero quedó con la penosa comprensión del dolor y aislamiento que sufrió durante su enfermedad infantil.

Antonia Coello estudió en la Universidad de Puerto Rico. Recibió su grado universitario en ciencias en 1965 y su doctorado en 1970. En 1970 también se casó con el cirujano de vuelos de la Naval de Estados Unidos, José Novello. Juntos se mudaron a los Estados Unidos a continuar su capacitación médica en la Universidad de Michigan en Ann Arbor. En calidad de interna en la unidad de pediatría nefrológica de la universidad, comenzó a atender a niños con enfermedades renales. Antonia Novello se destacó en estas labores y fueron el comienzo de sus futuros logros. Designada como la Interna del Año, fue la primera mujer en la Universidad de Michigan en obtener esa distinción.

Después de varios años en Ann Arbor, la Dra. Novello se trasladó como becada al Departamento de Pediatría del Hospital de la Universidad de Georgetown en Washington, D.C., y abrió una práctica privada en el cercano vecindario de Springfield, Virginia.

En 1978 la Dra. Novello comenzó su carrera en salud pública donde continúa en la actualidad. Se unió al Cuerpo de Comisionados del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos, una unidad ambulante de médicos y profesionales de salud que trabajan en áreas pobres, reservas de indios y donde quiera que existe una situación de escacez de personal médico. Tradicionalmente, el Jefe del Cuerpo de Comisionados es también el Cirujano General de los Estados Unidos.

La Dra. Novello se radicó en el área metropolitana de Washington, D.C. durante la década de los años 80. Trabajó con los Institutos Nacionales de Salud como Sub-Directora y Coordinadora de las Investigaciones del SIDA en el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano. La Dra. Novello también recibió una Maestría en Salud Pública en 1982 de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland. 

Como parte de su servicio en beneficio a la salud nacional, la Dra. Novello se ha desempeñado en varias ocasiones como asesora ante el Congreso de los Estados Unidos. Fue una de las principales contribuyentes en la redacción de la ley de 1984 de Adquisición de Transplantes de Organos y calbideó para que se exigieran las etiquetas de advertencia que aparecen en las cajetillas de cigarrillos.

En 1989 el Presidente Bush nombró a Antonia Novello como Cirujana General de los Estados Unidos. Poco despúes la Dra. Novello visitó su pueblo natal en Puerto Rico donde fue recibida por admiradores, incluyendo veteranos y niños de la escuela donde enseñaba su madre. La experiencia fue una revelación para ella: "Me di cuenta de que para esta gente, para las mujeres, tengo que ser tan capaz como un médico, tan capaz como un cirujano general, tengo que ser de todo".

Su término como Cirujana General duró desde 1990-1993 mientras continuaba su trabajo con mujeres, niños y minorías. Ha enfocado mucha atención en los problemas de los jóvenes que consumen bebidas alcohólicas y que fuman. Alarmada ante el aumento en la incidencia de cáncer del pulmón entre las mujeres, ha manifestado su preocupación en ver la forma de disuadir a las adolescentes para que no fumen. La Dra. Novello también encabezó la Iniciativa de Niños Saludables Listos para Aprender, y su trabajo fue la inspiración de la Iniciativa Nacional de Salud de los Hispanos-Latinos.

En su calidad de Cirujana General, la Dra. Novello luchó por crear mayor consciencia sobre el virus del SIDA, especialmente los niños víctimas del SIDA. Todavía hoy continúa su militancia en este campo. En 1997 participó en un programa radial en Puerto Rico sobre la crisis del SIDA en su isla de origen. Puerto Rico se encuentra en el tercer lugar en términos de proporción de casos de SIDA entre su población, superado sólo por Washington, D.C. y el estado de Nueva York.

Desde que terminó sus labores como Cirujana General, la Dra. Novello ha mantenido una importante presencia entre la comunidad de salud pública de la nación. Desde 1993-1996 fue la Representante Especial de Salud y Nutrición ante el Fondo para Niños de las Naciones Unidas (UNICEF). Regresó a la Universidad de Johns Hopkins en 1996 para ocupar el cargo de Profesora Asistente de Administración y Política de Salud.

La Dra. Novello también es autora. En 1994 editó un libro sobre la salud de los hispanos-latinos y recientemente escribió el prólogo para Salud!: A Latina’s Guide to Total Health — Body, Mind, and Spirit.

La labor de abogacía de la Dra. Novello ha sido reconocida de muchas formas. En 1998 recibió el Premio de Liderazgo durante la ceremonia de entrega de Premios de la Herencia Hispana que se celebró en el Centro Kennedy de las Artes Escénicas en Washington, D.C. El año pasado fue nombrada Comisionada de Salud en el estado de Nueva York, donde se encuentran radicados el mayor número de puertorriqueños fuera de la isla. 

En sus nuevas funciones como Comisionada de Salud, la Dra. Novello continúa la misión que ha asumido en su vida. Trabaja para ofrecer cuidado de salud a niños que no cuentan con seguro de salud y para lograr acceso a mejores servicios hospitaliarios en áreas de poblaciones de bajos ingresos. Tal como se observó en el editorial de un periódico el año pasado: "Nueva York es un estado afortunado al tener a Antonia Novello a su servicio.